Tras poco más de un año de vida en la reserva, intentando sobrevivir de la agricultura en una tierra árida, de arrestos de guerreros que, decían, alteraban el orden público y rumores de linchamientos indios; las tensiones estallaron debido al asesinato por parte de los soldados de un hombre medicina apache que predicaba la vuelta a la forma de vida ancestral de su gente. Gerónimo huyó con 35 guerreros y 109 mujeres, niños y jóvenes. La prensa sensacionalista exageró las actividades de Gerónimo durante esta época, creando la imagen del apache más temido y sanguinario.