Bufalo Bill Cody, el famoso explorador y showman, lo visitó en 1885. Convenció al jefe indio para que participara en el Show del Oeste Salvaje a través de los Estados del Este y Canadá. Anunciado como "El vencedor de Custer”, Toro Sentado era la gran atracción. Los curiosos guardaban cola para verlo y comprar una fotografía con su autógrafo, que costaba veinticinco centavos. La mayor parte del dinero se la daba a los niños pobres que esperaban fuera del teatro y le seguían a todas partes. Al final de la tourné, el jefe indio recibió un regalo de Buffalo Bill: un caballo gris, que estaba enseñado a sentarse y levantar una pezuña cuando oía un tiro. Cuando en 1886 Buffalo Bill le preguntó a Toro Sentado si quería ir con el Show del Oeste Salvaje a Inglaterra, el jefe indio lo rechazó.
“Yo no favorezco nuestra causa si voy vestido así. Además, aquí me necesitan. Hablan de que, de nuevo, nos quieren quitar más tierra".
“Yo no favorezco nuestra causa si voy vestido así. Además, aquí me necesitan. Hablan de que, de nuevo, nos quieren quitar más tierra".