FREILA: Toro Sentado se quedó cuatro años en Canadá. El gobierno...

Toro Sentado se quedó cuatro años en Canadá. El gobierno canadiense lo toleró, aunque negó a su gente alimentos y otras ayudas. Los sioux tuvieron que pasar hambre la mayor parte del tiempo, ya que también los búfalos y otras especies de caza habían sido prácticamente exterminados. Poco a poco, hambrientos y llenos de nostalgia por su patria, se pusieron en camino hacia los Estados Unidos y se entregaron a los soldados de fronteras. Sus ropas colgaban en harapos. Hasta el verano de 1881, la tribu de Toro Sentado se había reducido a menos de doscientas personas. El 19 de julio, el jefe indio también cruzó la frontera. Se entregó en Fort Buford, donde, en otros tiempos, sus victoriosos guerreros habían atemorizado tanto a soldados como a colonos. Entregó su Winchester a su hijo de ocho años, Pata de Cuervo, y con un gesto indicó al hijo que se lo pasara al mayor David Brotherton.