Durante la cumbre de la Guerra Fría satélites espía soviéticos obtuvieron fotografías del área de Groom Lake, pero éstas solo aportan modestas conclusiones acerca de la base. Muestran una base indescriptible, pistas de aterrizaje, hangares, depósitos de combustibles y agua, casamatas semi-subterráneas, etc., pero nada que apoye algunas de las teorías más descabelladas sobre instalaciones subterráneas. Las imágenes posteriores de satélites comerciales muestran que la base ha crecido, pero permanece igual superficialmente.