Los dogones son un pueblo diferente al resto de comunidades africanas. De acuerdo con su tradición oral, llegaron a Mali hace 600 años. Las viviendas que construyeron en los acantilados eran para protegerse de los ataques de tribus enemigas propias de la región. Los dogones viven de la agricultura, cultivando mijo (un tipo de cereal) y tienen amplios conocimientos en metalurgia. Las aldeas de los dogones pueden llegar a sumar 25.000 miembros. Se estima que el número de dogones es inferior a 800.000.