Esta historia fue la que más evidencias tenía, así lo afirmó Lev Ivanov, el director de la investigación en 1959, quien en 1990 dio una entrevista al diario Leninsky Put de Kazakh. El viejo jefe confirmó haber recibido órdenes de los oficiales superiores de la región, los mismos que le ordenaron terminar la investigación y clasificar las evidencias como secreto. Esto se debió a los múltiples reportes recibidos de testigos, militares y personal del clima, que confirmaron haber visto esferas brillantes ese año durante el mes de febrero hasta marzo.