Una característica propia de este bioma, es el paso de una estación húmeda a otra seca y viceversa. La estación seca es muy árida, lo que facilita la propagación de incendios, sin embargo, el fuego agiliza el crecimiento de las hierbas y frena el desarrollo de los árboles, acelera la mineralización del suelo y el crecimiento de las plantas que se adaptan a esas condiciones, volviéndose parte de un ciclo natural.