Científicos de la Universidad de Haifa descubrieron recientemente la que se considera hasta la fecha la araña más grande de Oriente Medio. El arácnido en cuestión puede alcanzar los 14 centímetros, un tamaño similar al de la rata común, es de hábitos nocturnos y se esconde de los rayos del Sol y sus depredadores dentro de guaridas que ella misma excava, las cuales están cubiertas por una especie de puerta pegajosa a la que fija arena y otras partículas, con las que camufla su escondite. Este escondite le sirve además para sorprender a sus presas.