14 de enero. En la mañana de ayer apareció ahorcado en su celda de la cárcel de Wakefield (Inglaterra) el peor criminal de la historia británica. Harold Shipman, de 57 años y padre de cuatro hijos, apodado por la prensa "Doctor Muerte", cumplía condena por quince asesinatos cometidos en las personas de pacientes que se confiaban a sus cuidados como médico de cabecera en el pueblo noroccidental inglés de Hyde, cerca de Manchester. Le entregaban en realidad sus últimos días de vida.