La detención de Ted Kaczynski se debió más a una cuestión de suerte que a la labor del FBI. Su hermano David Kaczynski fue quien le delató, recibiendo la recompensa de un millón de dólares que se ofrecía, la mitad la entregó a los familiares de las víctimas. David siempre había intentado seguir el ejemplo de su hermano hasta el punto de construirse una cabaña y abandonar la sociedad civilizada. Pero al pasar cierto tiempo abandonó esta idea y regresó a su vida anterior