En sus comentarios, se hace patente que Leland cree que "las brujas, incluso hoy en día forman un sociedad o secta secreta, fragmentada que ellas llaman Antigua Religión; y es en en la región de Romaña donde poblaciones enteras son paganas". Basandose en esa hipótesis, Leland conjeturó que "la existencia de una religión supone la existencia de una Escritura. En tal caso se puede aceptar, incluso sin un control exhaustivo que el Evangelio de las Brujas es ciertamente una obra muy antigua, probablemente la traducción de algún texto temprano o tardío del latín.