Leland añade muchos fragmentos en italiano de la versión original, la cual él tradujo. Según Mario Pazzaglini, autor de la traducción de 1999, la versión en italiano contiene errores ortográficos, gramaticales y le faltan palabras. Además dice que inesperedamente está redactada en italiano regular y no en un dialecto local[13]. Pazzaglini concluye que el Vangelo fue en primer lugar traducido del dialecto local al italiano y después al inglés. De ello resultó un conjunto de textos de diverso contenido, en ocasiones mal copiados.[14]. El mismo Leland consideró el texto como un "'conjunto de ceremonias, conjuros y tradiciones'"". Incluso consideraba el manuscrito como un intento de recoger "valiosos y singulares restos del folclore etrusco-romano", para evitar su desaparación. Falta coherencia entre los relatos e incluso entre las secciones que Leland atribuye al Vangelo. Esa carencia, es un argumento a favor de su autenticidad, según el estudioso especializado en religiones Chas Clifton, ya que al parecer el texto no fue "amasado (...) para futuros compradores del libro"