La obra de Charles Leland fue relativamente desconocida hasta la década de 1950, cuando se comenzaron a discutir otras teorías sobre paganismo y su posible supervivencia hasta el siglo XX. Aradia fue nuevamente estudiada sobre la base de hipotesis modernas y el desacuerdo entre los que han investigado el asunto continúa hasta hoy. Algunos, rechazan las afirmaciones de Leland sobre el origen del manuscrito mientras que otros ven el Vangelo y su traducción como un documento incomparable sobre creencias populares. Además de para los académicos, Aradia tuvo gran importancia también en la historia de la wicca Gardneriana y su ideario porque el libro fue usado para demostrar que los ritos de brujería pagana había sobrevivido en Europa. La influencia fue tal, que un fragmento del primer capítulo se convirtió en una de las partes de la liturgia wiccana. Por el interés creciente que había despertado en el público, Aradia se dio a conocer ampliamente por medio de las muchas reediciones que ha tenido, incluyendo una edición crítica en 1999, que contenía una nueva traducción de Mario y Dina Pazzaglini.