Así continuaron los crímenes en días sucesivos hasta alcanzar la terrible cantidad de ocho mujeres brutalmente golpeadas y asesinadas en tan sólo cinco semanas.
La policía apenas podía realizar la inspección ocular del lugar de un crimen cuando ya se le notificaba de otro caso.
La policía apenas podía realizar la inspección ocular del lugar de un crimen cuando ya se le notificaba de otro caso.