"Dejé que el diablo manejara mi vida", dijo Maturino Reséndiz en lo que fueron sus últimas palabras antes de morir, Al cabo de una respiración profunda, el mexicano dijo con tranquilidad: "perdóname mi Dios. Diosito santo, aquí vengo mi diosito", Por primera vez desde que inicio su proceso legal, Maturino Reséndiz aprovechó sus últimas palabras para dirigirse a sus víctimas y a sus deudos. "Solo quiero saber que existe en su corazón perdón para mí" agregó. La inyección letal le fue aplicada a las 20:05 horas locales (01:05 GMT del miércoles). Siete minutos después fue declarado físicamente muerto. Antes de la ejecución, la Suprema Corte de Estados Unidos en pleno rechazó las cinco apelaciones pendientes que pedían el aplazamiento de la pena capital contra el mexicano. Una fuente de la Corte dijo, sin embargo, a Notimex que dos de los magistrados votaron a favor de la posposición.