Su ejecución estaba programada para el 27 de Junio del 2006 por la muerte de Claudia Benton, tras apelaciones que fueron rechazadas por la Junta de Amnistía y Libertad bajo Palabra del estado de Texas alegando enfermedad mental y tratando de sustituir la pena de muerte por una cadena perpetua, así como un aplazamiento de 180 días que también fue denegado.