En Septiebre de 1983 fue llamado nuevamente por el asesinato de Cathy Lee Scharf, usando una confesión grabada de Stano donde afirmaba haber subido al coche a la víctima cuando esta hacía autostop y depués la había asesinado. El jurado nuevamente le condenó a muerte y más tarde se ratífico la sentencia cuando su apelación fue desestimada dos años después.