8- El noble polaco, Benedicto de Boithor perteneciente a la nobleza bajo el servicio del Rey de Hungría visito a Vlad Drácula en Tirgoviste en septiembre de 1458. En una cena el Empalador ordenó traer una lanza de oro para que sea puesta en frente del emisario polaco. Vlad entonces preguntó si sabía porque había puesto esta lanza, Benedicto respondió que algún boyardo tiene que haber ofendido al príncipe y que la lanza era para honrarlo. Drácula respondió que de hecho la lanza era para honrar a Benedicto, el polaco entonces respondió que si él había hecho algo para merecer la muerte, entonces Vlad debería hacer lo que considere mejor. Vlad Drácula estaba tan complacido por la respuesta que le dio muchos regalos y afirmó que si hubiera respondido de otra manera él hubiera sido empalado de inmediato.