3- Los embajadores extranjeros, de acuerdo con la historia dos embajadores de una potencia extranjera visitaron la corte de Vlad en Tirgoviste. Cuando estaban en la presencia del príncipe, se negaron a retirar sus sombreros. Vlad entonces ordenó que los sombreros sean clavados en la cabeza, de manera que nunca tengan que quitárselos de nuevo.