Mientras los panfletos rusos, prueban que en la época de Vlad III, los príncipes de Moscú formaban la base de la jerarquía de la futura autocracia de los zares, quienes al igual que Vlad tenían problemas con los desleales boyardosque que incluso se revelaban ante su rey por su propio beneficio aliándose con los turcos en ocasiones. En Rusia, Vlad es representado como un cruel príncipe, pero sus acciones estaban desteñidas a beneficiar a su pueblo.