Los panfletos alemanes rescatan que en el momento de la muerte de Vlad Drácula, Matthias Corvinus intenta reforzar su reputación en el Sacro Imperio Romano, y la rápida impresión de los folletos se ven como una justificación para conseguir el apoyo de sus vasallos. En los panfletos Vlad es pintado como un monstruo inhumano que aterrorizó la tierra y masacraba inocentes con sádica alegría. Estos panfletos también eran un medio de entretenimiento, por lo que eran reimpresos a menudo.