El Rey Segismundo de Hungría, quien tras convertirse en emperador del Sacro Imperio Romano en 1410, fundó una orden secreta de caballeros llamada “la Orden del Dragón”, cuyo deber era defender el cristianismo y el Imperio contra los turcos otomanos. Su emblema era un dragón con las alas extendidas mientras cuelga de una cruz. El padre del Empalador, Vlad Dracul II fue admitido a la Orden en el año de 1431 por su valentía en la lucha contra los turcos. De 1431 en adelante Vlad II portaba el emblema de la orden y después, como gobernante de Valaquia, su moneda llevaba símbolo del dragón. La palabra dragón en rumano es “drac” y “ul”. El padre del empalador, era conocido como “Vlad Dracul”, o “Vlad el dragón”. En rumano la terminación “ulea” significa “hijo de”, en virtud de esta interpretación, Vlad III se convirtió en “Vlad Draculea” o “el hijo del dragón”, aunque la palabra “drac” también significa “diablo” en rumano, por ello El sobrenombre de este modo asumió un doble significado para los enemigos de Vlad Tepes y su padre.