Durante este periodo de traslados y cortas estadías en varias penitenciarias Olson conoce al asesino de niños de British Columbia, Gary Francis Marcoux, quien estaba preso por violar y asesinar brutalmente a una joven. Olson solía hablar con Francis sobre el sadismo con el que mataba a niños, sus encuentros con Marcoux le sirvieron para traicionarlo, exponiendo cartas y dibujos de Francis que dieron a las autoridades las evidencias necesarias para condenar a Marcoux. Olson obtuvo lo que quería, las autoridades reconocieron su ayuda por lo que recibió recomendaciones para salir bajo palabra de prisión, pero también ganó algo mas, desarrolló un apetito por la pornografía infantil.