El asesino serial había muerto y Henley resignado ante la culpa llamó a la policía, mientras esperaban este le dijo a Tim: “me hubieran dado $200 por ti”. Cuando los oficiales interrogaron al cómplice, este les contó todo sobre los asesinatos, la policía escéptica no creía la historia hasta que Henley les mencionó algunos nombres de los adolescentes desaparecidos.