Lo mas extraño de Corll era tal vez la elección de sus amigos, quienes en gran parte eran adolescentes masculinos entre 13 y 20 años, de todos sus conocidos sólo dos eran bien cercanos a Dean, Elmer Wayne Henley de 14 años y David Owen Brooks de 15 años. Los tres pasaban mucho tiempo en la casa de Corll o paseando en su furgoneta blanca, pero en una ocasión Brooks entró al apartamento de Dean para encontrarlo desnudo con dos muchachos atados y desnudos también, tan nervioso se puso el hombre de los dulces liberó a los jóvenes y le regaló el coche a Brooks para comprar su silencio, pronto la demencia de Corll le llevó a ofrecerles a David y a Wayne la cantidad de $200 por cada muchacho que le traigan.