FREILA: Sin embargo el rastro de sangre de Coleman no termino...

Sin embargo el rastro de sangre de Coleman no termino allí, esa misma mañana la pareja asesina entró en la casa de Frank y Dorothy Duvendack en Toledo. Alton ató a la pareja con los cables de teléfonos que habían cortado, Coleman y Brown robaron el dinero y el coche de los Duvendack, también se llevaron un reloj de Dorothy. La violencia del dúo no terminó allí. Ese mismo día la siniestra pareja se presentó en la casa del Reverendo Millard Gay y la Señora Kathryn Gay, quienes vivían en Dayton, Ohio. Alton y Brown pasaron la noche con los Gay, el 9 de julio la pareja acompañó al religioso a un servicio religioso y al día siguiente el Reverendo dejó a Coleman y Brown en el centro de Cincinnati.