En el año 2002, el cadáver de Olga Maksheeva fue hallado en una fuente del parque Bittsevsky. Sus víctimas eran encontradas con una botella de vodka rota incrustada en su cráneo. Una ola de asesinatos despiadados comenzó en el 2002. De acuerdo a la policía había un elemento sexual en los ataques, debido a que las víctimas eran hombres entre 50 y 70 años, muchos de ellos vagabundos, y alcohólicos.