Extrañamente las tendencias homicidas de Alexander se detuvieron hasta el año 2000, periodo en el que comenzó con una serie de asesinatos que aterrorizaron a la población moscovita. En el 2001, los habitantes que vivían cerca del parque Bittsevsky reconocieron que se trataba de un asesino en serie y pronto el miedo se esparció por toda la capital.