No le tomó mucho a Himmler darse cuenta que “el tonto gigante” estaba respondiendo por crímenes que era posible que nio hubiera cometido. Finalmente para apaciguar a la prensa y a las otras agencias policiacas llevaron a Bruno de “paseo” y visitaron varias escenas donde el gigante señalaba y decía donde había asesinado a la víctima, también reveló información que sólo la policía sabía, nunca había sido publicada por la prensa y que le relacionaba con los asesinatos.