FREILA: La policía local de Köpenick tenía un archivo de los...

La policía local de Köpenick tenía un archivo de los atracos de Lüdke, que en la mayoría eran simples robos y venta de madera, crímenes que realizaba con la misma carreta que trabajaba. Motivos como estos hacían que Bruno pasara semanas o meses en la prisión de la comisaria, sin embargo la policía no consideraba a Lüdke como un criminal o amenaza, era visto como alguien enfermo cuyos actos se debían a su limitada inteligencia. Un incidente similar sucedió el 16 de febrero de 1940, cuando Bruno al café Fuchs en Köpenick y trato de vender un pato muerto a un visitante, pronto un oficial de policía que no era de la zona, arrestó a Lüdke y confiscó el pato. En la estación de policía descubrieron que Bruno robó el animal a un granjero, por este crimen el gigante pasó 5 semanas encerrado pero no fue juzgado debido a la clausula 51, ley que protegía a los enfermos mentales.