Antes de proseguir con la detención de Lüdke, la policía lo sometió a varios exámenes médicos para ver si aun podía manejar su carreta. Aunque Bruno era un fumador empedernido los resultados de las pruebas demostraron que era saludable físicamente, pero su capacidad mental era limitada. Carecía de una correcta habilidad para ubicarse en el espacio y tiempo, tampoco era capaz de calcular, escribir o hacer simples ejercicios mentales, pero si podía manejar su carreta sin riesgo alguno.