“Nuestro instinto fundamental, nuestra experiencia es que tomamos decisiones para movernos, pensar, comer, robar, mentir, golpear y dar puntapiés. Hemos construido todo el edificio de nuestra civilización con esta idea. Pero la ciencia dice que este libre albedrío es una ilusión. Según los mejores neurocientíficos del mundo, somos máquinas cerebrales.