Lovelock estima por ejemplo, que la población mundial, ahora calculada 7.000 millones de habitantes, descenderá a finalizar el siglo en mil millones de personas, y esto sólo debido a los conflictos que se originarán por la falta de recursos naturales.
"Habrá muerte a gran escala por la hambruna y la falta de agua", determinó.
"Habrá muerte a gran escala por la hambruna y la falta de agua", determinó.