Hay pruebas de que el sistema inmunológico de las abejas pueda ser el causante. Esto puede ser debido a el uso de insecticidas. Algunos investigadores consideran que los cultivos modificados genéticamente son un factor que contribuye a la disminución de la población de abejas. El estrés también está como posibilidad, dado que las colonias se aprietan más y más, reduciendo su hábitat, consecuencia del desarrollo urbano. Y el ácaro Varroa introducido desde Asia ha demostrado ser problemático.