Los anillos de Neptuno fueron y siguen siendo estudiados con telescopios en la superficie terrestre y con el telescopio espacial Hubble mediante fotografías en las bandas ultravioleta y luz visible durante ocultaciones estelares.[5] Fueron investigados en detalle durante el sobrevuelo de Neptuno por la sonda Voyager 2 en agosto de 1989.[4] La Voyager 2 observó los anillos en diferentes disposiciones con respecto al sol, obteniendo imágenes con distintos ángulos de iluminación, de frente, por detrás y lateralmente. El análisis de las imágenes en estas condiciones permitió conocer la derivada de la función de fase, que da la dependencia de la reflectividad del anillo en función del ángulo entre el observador y el sol, y los albedos geométrico y de Bond. Asimismo el análisis de las imágenes permitió descubrir seis nuevos satélites interiores de Neptuno, incluyendo a Galatea