Otro modelo propuesto para explicar la estabilidad de los arcos se basa en la resonancia de excentricidad co-rotacional o CER.[21] [22] El modelo tiene en cuenta la masa finita del anillo Adams que es necesaria para mover la resonancia más cerca del anillo. Una consecuencia de esta teoría es la estimación de la masa del anillo Adams de alrededor de un factor de 0,002 de la masa de Galatea.[22]
Una tercera teoría propuesta en 1986 requiere un satélite adicional orbitando en el interior del anillo. De esta manera los arcos estarían situados en los puntos de Lagrange. De todas formas la Voyager 2 estableció estrictas restricciones en cuanto al tamaño y la masa de cualquier satélite no descubierto, lo que hace que esta teoría sea improbable.[4] Otras explicaciones más complicadas mantienen que cierto número de pequeños satélites están atrapados en órbitas resonantes con Galatea, sirviendo tanto de elementos de estabilidad para los arcos como de fuentes de material para los mismos
Una tercera teoría propuesta en 1986 requiere un satélite adicional orbitando en el interior del anillo. De esta manera los arcos estarían situados en los puntos de Lagrange. De todas formas la Voyager 2 estableció estrictas restricciones en cuanto al tamaño y la masa de cualquier satélite no descubierto, lo que hace que esta teoría sea improbable.[4] Otras explicaciones más complicadas mantienen que cierto número de pequeños satélites están atrapados en órbitas resonantes con Galatea, sirviendo tanto de elementos de estabilidad para los arcos como de fuentes de material para los mismos