El fénomeno es recién conocido y tiene repercusión mediática desde el año 1976, cuando aparecen los primeros círculos en Winchester, Reino Unido.[1] Estos eran simples, de apenas 9 o 10 metros de diámetro, pero con el paso de los años se volvieron más complejos y numerosos. Ya en la década de 1980 el fenómeno se traslada a otros países como Alemania, Nueva Zelanda etc.