La gente pretende normalizar el tanga, tenerlo como algo normal. Pero es que es una pieza de ropa difícil de normalizar, los tios vemos un tanga y nos volvemos locos al instante. Y más cuando llega la primavera y las mujeres empiezan a ponerse pantalones de tiro bajo y el tanga por fuera. No puede ser, nos volvemos locos.