FREILA: Cuando uno mira a la Tierra desde el espacio exterior,...

Cuando uno mira a la Tierra desde el espacio exterior, se ve un planeta azul, pues está compuesto principalmente por agua. Los océanos no son sólo tierras fértiles que están allí para alimentar la vida, sino también —y esto es lo más importante— para la destrucción de la vida.

Al haber adquirido movimiento la corteza terrestre, todo, incluidas las masas de tierra y los océanos, alcanzó cierta velocidad. Cuando la corteza terrestre se une otra vez y detiene su movimiento, evoca inmensos temblores. Puede compararse con un auto que choca contra un muro; cuanto más rápido marcha, mayor será el impacto. Cuando las placas tectónicas chocan entre sí, van acompañadas por titánicos movimientos sísmicos, erupciones volcánicas, etc.

En determinados lugares las placas serán prensadas otra vez, unas contra otras, de tal manera que se formarán montañas con varios kilómetros de altura. En otras partes, las capas subyacentes se abrirán y tierras enteras desaparecerán en las profundidades. Los sucesos apocalípticos que se avecinan no tienen parangón, pues serán tan destructivos que resultan incomprensibles.