FREILA: Aterrorizados, los gorilas miraron hacia arriba y luego,...

Aterrorizados, los gorilas miraron hacia arriba y luego, desde el cielo, cayó una lluvia de fuego sobre ellos. Los gases venenosos, las brasas, el barro hirviendo y las cenizas no les dejaron salida a los animales. Lo peor de todo son las cálidas nubes de gases, pues en apenas unos pocos minutos, estas cubren kilómetros de distancia y se hace imposible la respiración, dado que no hay suficiente oxígeno. La temperatura de los gases es tan elevada que hasta pueden provocar fatales quemaduras, si es que todavía uno sigue vivo. Cuando la nube se retira vuelve el oxígeno, y prácticamente todos los árboles, plantas y casas, entre otros, arden en llamas, y como si eso no fuera suficiente, llega la lava y lo cubre todo.

Ese fue el fin de los gorilas. Hace casi 12.000 años, durante el desastre anterior, los mamuts, los tigres con colmillos de sables, los toxodontes (mamíferos de América del Sur) y docenas de otras especies, se extinguieron. Ahora le tocaba el turno a los simios y muchos otros animales exóticos, cuya existencia conoce el hombre por su presencia en los zoológicos.