En el mundo entero, los sismógrafos saltaban hasta el techo. Eran utilizados para medir la fuerza de los terremotos y podían registrar los temblores a grandes distancias, debido a que los temblores de los grandes terremotos provocan ondas que penetran en todas las capas de la Tierra y viajan sobre su superficie; en EE. UU. o Europa se registra cada temblor... hasta ahora. Las incesantes series de imponentes terremotos causaron una permanente disfunción de los instrumentos; pero esto no representó una gran pérdida, dado que la mayoría de la gente que los usaba murió en uno de los maremotos.
No obstante, la catástrofe no había terminado. Volcanes de miles de años retomaron su actividad. Lo que una vez sucedió en otras civilizaciones, se repetía aquí y ahora. Con fuerza abrumadora, docenas, miles de volcanes entraron en erupción a cortos intervalos y podían oírse a kilómetros de distancia.
No obstante, la catástrofe no había terminado. Volcanes de miles de años retomaron su actividad. Lo que una vez sucedió en otras civilizaciones, se repetía aquí y ahora. Con fuerza abrumadora, docenas, miles de volcanes entraron en erupción a cortos intervalos y podían oírse a kilómetros de distancia.