FREILA: Por un minuto, la Torre Eiffel parecó resistir; se...

Por un minuto, la Torre Eiffel parecó resistir; se balanceaba de un lado al otro y luego encontraba nuevamente su equilibrio, hasta que uno de sus principales pilares se hundió y el poderoso esqueleto de hierro se derrumbó completamente. En París, nada era igual a lo que había sido hasta el día anterior. La festiva iluminación se apagó, el Arco de Triunfo se vino abajo, los puentes sobre el río Sena desaparecieron, el Museo del Louvre, donde se guardaba el zodíaco de Dendera, resistió apenas un momento. En resumen, con cada temblor, París se deshacía más y más.

En el interior de la Tierra, las grandes masas de piedra seguían rompiéndose sin parar y las extensiones rocosas se deslizaban, cubriendo áreas ya destruidas. Este fenómeno causaba un incesante temblor y sacudón de la corteza terrestre y no iba a detenerse rápidamente, porque ahora, toda la Tierra estaba en movimiento.