FREILA: Desde el comienzo, todo estaba racionado porque la...

Desde el comienzo, todo estaba racionado porque la ola gigantesca podía llegar a destruir prácticamente todos los suministros de alimentos del mundo. También había algunas gallinas a bordo, un par de cabras y algunos pocos animales más. Muchos otros, así como plantas, semillas y aparatos estaban en otro barco carguero alquilado con este propósito. También se hallaban centenares de jóvenes mujeres a bordo, a las que se les habían ofrecido unas vacaciones gratis a bordo de un crucero, con la intención de que ellas se ocupasen de repoblar el mundo. Ellas lo sabían y dieron su consentimiento para viajar en estos días específicos. Uno nunca sabe. Seguro que no iban a lamentarlo.

Mientras sucedía todo esto, continuaban las erupciones solares con toda su fuerza, liberándose un torrente de radiación de onda corta energizada. Esta onda de choque interestelar, principalmente de rayos X y radiación gamma, podrían matar a los astronautas que se encontraran a miles de millones de kilómetros de distancia del lugar del hecho, y la tormenta de plasma solar desorientaría por completo su nave espacial. Las agujas de la brújula van a girar alocadamente, los equipos eléctricos van a entrar en cortocircuito y el radiofaro va a ser barrido por la tormenta de electrones. Una nave muerta va a circular en el espacio eternamente.