¿Era este en verdad el Sol o una galaxia ultraterrena? Un espectáculo mortal y fascinante comenzó a desplegarse. Lenguas de fuego provenientes del Sol arrojaron al espacio su destructiva carga. Es imposible describir con palabras su poder explosivo.
Una de esas llamas que se desarrolla puede llegar a alcanzar la energía de cincuenta mil millones de bombas explosivas de hidrógeno. La temperatura alcanzada en este infierno tiene varios cientos de millones de grados. ¡Si la Tierra cayera allí, se reduciría casi por completo a un protoplasma nuclear!
Y estas eran sólo las erupciones más pacíficas. Una vez que el horno de fuego atómico alcanza su máximo poder, la estabilidad del Sol mismo está en peligro. El comienzo de la catástrofe es anunciado por movimientos sísmicos producidos en las estrellas; capas de materia ardiendo son arrojadas desde las capas subterráneas y se libera una indescriptible cantidad de luz y energía.
Una de esas llamas que se desarrolla puede llegar a alcanzar la energía de cincuenta mil millones de bombas explosivas de hidrógeno. La temperatura alcanzada en este infierno tiene varios cientos de millones de grados. ¡Si la Tierra cayera allí, se reduciría casi por completo a un protoplasma nuclear!
Y estas eran sólo las erupciones más pacíficas. Una vez que el horno de fuego atómico alcanza su máximo poder, la estabilidad del Sol mismo está en peligro. El comienzo de la catástrofe es anunciado por movimientos sísmicos producidos en las estrellas; capas de materia ardiendo son arrojadas desde las capas subterráneas y se libera una indescriptible cantidad de luz y energía.