Los astrónomos han logrado deducir ahora que la Tierra no es una esfera perfecta. Realmente es un poco chata en los polos, y tiene una protuberancia en el ecuador. Como resultado, los tirones gravitatorios de la Luna y el Sol ejercen una influencia desigual en la Tierra. Sus fuerzas gravitatorias intentan tirar la protuberancia ecuatorial hacia ellos.
Porque la Tierra está girando, estas fuerzas hacen que se tabalee el eje del de la Tierra, cambiando siempre muy despacio. Gradualmente el eje polar que una vez estuvo alineado con una estrella en particular, empieza a cambiar hasta alinearse con otra estrella.
Ahora mismo, el eje de la Tierra al Polo Norte apunta a la estrella Polaris – la cual nosotros apropiadamente llamamos la Estrella Polar. Pero hace 5,000 años, el polo norte celestial se alineaba a la estrella llamada Alfa Draconis.
Ocho mil años en el futuro la estrella del polo será Vega.
Porque la Tierra está girando, estas fuerzas hacen que se tabalee el eje del de la Tierra, cambiando siempre muy despacio. Gradualmente el eje polar que una vez estuvo alineado con una estrella en particular, empieza a cambiar hasta alinearse con otra estrella.
Ahora mismo, el eje de la Tierra al Polo Norte apunta a la estrella Polaris – la cual nosotros apropiadamente llamamos la Estrella Polar. Pero hace 5,000 años, el polo norte celestial se alineaba a la estrella llamada Alfa Draconis.
Ocho mil años en el futuro la estrella del polo será Vega.