El primer reporte escrito de esta legendaria criatura fue hecho por Paul Le Jeune, un jesuita misionero que servía en Quebec, a principios del siglo XVII, en 1636 el Padre Paul envió a sus superiores en Roma un reporte donde se quejaba de una mujer nativa, quie en un trance espiritual previno que Atchen iba a atacar la aldea, en la carta el cura describía al Atchen como una especie similar a un hombre lobo. Los últimos informes de la aparición de un Wendigo se dio en un pueblo llamado Rosesu en el norte de Minnesota, fue registrado a finales del siglo XIX y en las primeras dos décadas del siglo XX, durante este período ocurrieron una serie de muertes inexplicadas hasta que finalmente cesaron.