Curiosamente, en la década de los 70, el lobo estuvo a punto de desaparecer de las tierras suecas (se llegaron a contabilizar únicamente tres ejemplares) y es que fue en la década anterior cuando se prohibió la caza autorizada de lobos. En total serán 27 los ejemplares que serán abatidos por las autoridades suecas para controlar su población. Esto supone un 10% de la población de lobos de Suecia, y se quiere mantener el número por debajo de los 210.