De acuerdo con ciertos antecedentes la simpatía de Echo por Nari puede deberse por un incidente que sufrió en 1996, cuando el mismo Echo fue atacado salvajemente por un tiburón. Lo que sorprende a los expertos sobre la vida salvaje, es la confianza de Nari en que los humanos podían salvarlo, cuando fue rescatado, los humanos lo pusieron en un bote y se lo llevaron a tierra firme para ser tratado por veterinarios. El interés de este caso por el señor Long se puede percibir en sus comentarios; “El viaje fue un poco difícil, pero Nari permaneció calmado todo el camino, como si estuviese poniendo su confianza en nosotros” dijo el experto.