Pero la inventiva no acaba aquí, también existe el Bar Eto (o para los del Barça el bar eto'o), para poder decir: "Ey, que me voy al Bar Eto (bareto)". Otro gran ejemplo de la inventiva española para ser graciosos y ocurrentes, ni que decir que el inventor del Bar Eto fue el mismo que el que inauguró la Disco Teca. En versiones más modernas se llega a llamar Disco TK. El no va más.