Lo curioso de la comida de los chinos es que todo el mundo lo prueba todo. Tu vas a cualquier restaurante normal y la gente no tiene tendencia a probar lo que comen los demás y decir, ¿a ver a que sabe? y esas cosas. Tu te pides un chuletón y alguno de tus compañeros de mesa se pide una mariscada no te da por decirle, ¿me dejas probar? Pero en un chino sí, se prueba todo. Y además sin miramientos, ¿que lleva eso? Ni idea pero está bueno. Así que ya puede llevar ratas o gatos que no lo notarás, con tanta salsa...